|
El misterioso mural Maya
Un grupo de arqueólogos revela el hallazgo
del mural y la tumba más antiguos de la cultura Maya.
GUATEMALA
Capital: Ciudad de Guatemala
Gobierno: República
Población: 14.280.596 (2004)
Hace más de dos mil años, unos artistas
mayas relataron la creación del mundo en un mural extraordinario
en una ciudad de la selva de Guatemala. El mural fue pintado
cerca de la tumba real más antigua de esa cultura. El descubrimiento,
revelado ahora por un grupo de arqueólogos, está planteando
más preguntas que respuestas.
Ambos hallazgos son únicos porque datan del período maya preclásico
(1500 antes de Cristo al 250 DC), del que apenas hay restos,
ha declarado Mónica Pellicer Alecio, la arqueóloga guatemalteca
que dirige la excavación del túmulo. El lugar se conoce como
San Bartolo y en él se levantaba una pirámide, rodeada de salas
soterradas.
La tumba, de alrededor de 150 años AC, contenía algunos huesos
restantes de un cadáver que llevaba un pectoral y estaba rodeado
de seis vasijas que fueron ofrecidas al rey muerto, entre ellas
una con forma de sapo y otra con lo que parece ser la efigie
del dios de la lluvia Chac. "Estamos algo confusos aún, sobre
todo por el sistema de enterramiento. Existía la creencia de
que era más elaborado" en esa época, ha explicado Pellecer Alecio.
La simplicidad de ese entierro real contrasta con la brillantez
de la sala de murales, que data del 100 AC y que fue descubierta
en la base de la pirámide. Una vez en la vida William Saturno,
de la Universidad de Nueva Hampshire (EE UU), dio con ella de
casualidad hace cuatro años, cuando para protegerse del sol
se metió en una zanja abierta por saqueadores.
Al iluminar las paredes con su linterna le deslumbraron los
colores. "Fue algo que sólo se descubre una vez en la vida",
ha dicho a la prensa Saturno, quien en 2001 comenzó su trabajo
para desvelar los secretos de esa sala. Primero se excavó el
muro norte, cuyo mural muestra parte del mito de la creación
maya, mientras que se constató que las paredes sur y este fueron
destruidas por los propios pobladores. Faltaba la pared oeste,
la central, y su contenido no defraudó a Saturno. "Me sobrecogió",
ha confesado el arqueólogo.
Lo que ha descubierto su equipo desde que la comenzara a limpiar
en febrero es una pintura de nueve metros y medio de largo que
muestra la creación del cosmos y la coronación de uno de los
reyes mayas que dirigieron a su pueblo antes del período de
apogeo de su cultura. En el mural, el hijo del dios "maíz" figura
en cuatro formas diferentes y sacrifica un ciervo -que simboliza
el mundo terrestre y ofrece un pescado -el mundo acuático-,
un pavo -el aire- y flores, la comida de los dioses, en una
representación del paraíso del este donde renace diariamente
el sol.
En el mural también se narra el mito del
propio dios maíz , que nace, muere y resucita para traer el
sustento al mundo. La última escena muestra la coronación de
un rey maya real, con su nombre y título, que con su proximidad
a los inmortales enfatiza el derecho divino al poder.
Todo está contado con una paleta rica de azules, naranjas,
grises, amarillos y blancos extraordinariamente preservados,
y un dibujo de líneas finas lleno de detalles. Espirales rojas
indican el viento, el aliento que sale de la boca de serpientes
y el movimiento de las alas de los pájaros.
La ceremonia de la entronización y los atributos de la realeza
son similares a las encontradas en períodos posteriores y demuestran
la existencia de reyes en períodos antiguos, lo que había sido
puesto en duda por algunos estudiosos, según Saturno. Pero como
en el caso de la tumba, también son muchos los interrogantes
sobre este hallazgo. "El uso de la sala es la pregunta más importante
sin respuesta", de acuerdo con el arqueólogo, quien explicó
que su hipótesis es que se trató de una pieza de preparación,
donde el rey ensayaba los ritos que realizaría en público en
la pirámide.
Otra incógnita la representan los textos en el mural, que
son cientos de años más antiguos que los pasajes que los arqueólogos
han aprendido a leer.
Las excavaciones están financiadas por la National Geographic
Society, entre otras instituciones de EE UU, la cual detallará
los descubrimientos en el número de enero de su revista.
Por ahora ése será el único lugar para conocer en detalle
la historia de San Bartolo, pues el sitio arqueológico no está
abierto al público y no existen por ahora planes de hacerlo,
para que no se estropeen los tesoros que esconde.
Otros articulos
interesantes
La
Ofrenda, su importancia entre los Mayas
Los
Toltecas, quienes eran?
Shamanismo,
que es el?
|